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Zombies

Un día en el que estaba dibujando en el Gim del CAI, alguien se me acercó y me dijo: OYE! por qué no dibujas un zombie?, yo no le hice mucho caso, pues para mí los zombies no tienen nada de particular o de especial, son todos iguales.

Y así pasaron unos días, hasta que un día paseando por las calles de Alicante, un señor estuvo a punto de tropezar conmigo, pues el iba distraído mirando el móvil, me pidió perdón y se fue sin apartar la vista del susodicho aparato. Yo me detuve, miré a mi alrededor y me sonreí al observar que prácticamente todas las personas estaban con la mirada perdida en sus dispositivos, unos caminando, otros sentados … todos como «zombies» y me dije para mis adentros, para mí mismo: «olé» ahí lo tengo, zombies telefónicos «toma ya» inspiración a tope!

Y de esta forma surgió este dibujo…

Ilustración: Valen

Si es que no hay mejor «musa» que las cosas cotidianas, y es que la realidad supera la ficción… espero que este del dibujo siga siendo eso, ficción!!!

Y esperando que el dibu os haya arrancado alguna sonrisa y que lo disfrutéis, se despide, este vuestro ilustrador, Valen, hasta la próxima.

P.D.: Que la FUERZA OS ACOMPAÑE… siempre
Alicante 2020

Ilustración y texto: Valen

SENSACIONES – VOCES PROPIAS

Decía ISAK DINESEN que se puede soportar todo el dolor si lo convertimos en una historia, a lo que yo añado si me lo permite la colega ISAK, que toda historia con dolor o sin ello, se soporta bajo una cascada de “sensaciones”.

Ilustración: Valen20

Me explico:

Cuando miro hacia atrás, a mi pasado más cercano, llego a la conclusión del gran significado que tiene ésta bella palabra. Palabra que revindico con ahínco y que me ha llevado a sobrellevar éste último año de mi vida en medio de exhortaciones moralizadoras, encubrimientos retóricos afectivos y justificaciones de comportamientos atípicos en mí.

Desgranando los días de este último año, como si de un racimo de uvas se tratase, llego a la conclusión que no lo he hecho tan mal. He sabido reponerme en mayor o menor medida a los avatares que se me han presentado en mi “nueva vida” y es qué, para un ignorante como yo, desconocedor e inconsciente en su momento de todo lo relacionado con el mundo subyacente de la sociedad, con su cara oculta, no sabía que me iba a regalar un paraguas de sensaciones reencontradas.

Pasar a ser usuario del buen uso y gestión de las políticas sociales cubiertas de profesionalidad y empatía hacia aquellos que por una o mil razones en un momento determinado de nuestras vidas hemos pasado de tenerlo todo a no tener nada, hace que como si de una batidora fuera, combinara un sinfín de sensaciones de los más diversos sabores.

Sabores agrios, amargos, salados, picantes, mixturados con bellos, dignos y esperanzadores sueños. Sueños que se van convirtiendo en una realidad a medio gas. Realidad lenta, con mesura, tremendamente pausada, rayando la impaciencia, pero como si de un pan al horno fuera, convirtiendo toda esa harina bien tratada en un apetitoso bocado recién horneado.

Llegar a esta sensación no hubiese sido posible sin tener un colaborador necesario, ese, que por suerte he tenido siempre a mi lado. Ese, que además de darme la oportunidad de cambiar el cielo por un techo o el suelo por una cama, me ha dado la posibilidad de sentirme respetado y digno como cualquier otro conciudadano. Sin ellos y hablo de seres humanos, cualquier sensación que hubiese tenido, hubiese engordado mi mochila de “malos rollos”, de sensaciones malas.

Y sí queridos amigos, estoy hablando del personal del Centro de Acogida de Alicante.

Con ellos puede que salga de éste mar donde ahora floto.

Texto: JLA/año20

Ilustración: Valen20

¿Y AHORA QUÉ LES DIGO? – VOCES PROPIAS

Reflexionando estos días sobre la crisis sanitaria que estamos sufriendo, con sus consecuencias social-económicas incluidas, me ha llevado a recordar antiguas reflexiones no muy lejanas en el  tiempo, sobre la anterior crisis que padecimos y que paso a compartiros.
Ilustración: Valen20

Una invitación para quienes, habiendo aprendido, desaprendieron.

Una de las más terribles consecuencias que nos está dejando esta crisis, que estamos sufriendo, es que se están poniendo en duda verdades que se habían convertido en la brújula de aquellos que forman parte de mi generación…

(50 y tantos ).

!! Estar hoy desorientado, que pensemos que estamos en un callejón sin salida o en medio de una niebla que no tiene fin !!.

En mi caso es aún peor, más peligroso: Soy Formador Ocupacional.

Hace poco, en el último curso que impartí para el Servicio de Empleo Murciano y orientado a desempleados me encontré con alumnos con edades comprendidas entre los dieciocho y 54 años. Con los jóvenes, además de ser más asertivos, tuve que darles unas sonrisas de esperanza y las aceptaron con agrado. El problema (emocional ), lo tuve cuando noté el lenguaje de ironía no verbal, de aquellos que superaban las cuatro décadas.

!!Me sentí como si de un mago de feria fuera !!.

Esos, que te elevan a un mundo de ilusión en un momento dado, para más tarde pegarte la ostia que te ofrece la realidad de la conciencia en la que uno vive.

Recuerdo que uno de ellos me dijo:

» Siempre nos han dicho lo que teníamos que hacer: estudiad, trabajad, y veréis que el sacrificio y el esfuerzo nos hacen mejores «.

Doy las gracias a los jóvenes que me acompañaron en el curso porque como suele suceder, el maestro siempre aprende de sus alumnos.

Pero a mis coetáneos, a aquellos que pertenecen a mis generación, decirles que llegó la hora de reciclarnos, que ya no nos vale lo que aprendimos, que tenemos que explotar la baza de la experiencia, de los conocimientos sociales adquiridos, de la fauna de amistades que hemos creado en nuestros últimos 30 o 40 últimos años, que sigamos estudiando, aprendiendo, que seamos honestos, que recuperemos y afloremos esos valores que nos enseñaron nuestros mayores, que nos queda mucho que dar.

!! Y QUE RECIBIR!!

GRACIAS a todos ellos: jóvenes y mayores.

Y es que:

!! ENSEÑAR ES APRENDER DOS VECES!!

Feliz día gente maravillosa.

Texto: JLA/Murcia2016 – Alicante2020

Ilustración: Valen20